Elaboración de la Kombucha

Empezar por el agua: para obtener una buena infusión, se necesita un buen agua. En la Kombuchería, usamos agua filtrada y revitalizada.

Los tés y tisanas son de alta calidad y la mayoría procede de agricultura ecológica. En todos los casos, usamos sólo azúcar de caña de Agricultura Ecológica.

Té Verde Kombucha

La botella que usamos actualmente (de PET, un plástico de alta calidad) tiene aspecto de contener una bebida industrial, pero no es así: elaboramos nuestra Kombucha de manera artesanal bajo la normativa sanitaria; envasamos la bebida y pegamos la etiqueta a mano ...y, además, el PET tiene numerosas ventajas: no se rompe, es ligero y reciclable. Las botellas de PET necesitan poca energía para la fabricación y el transporte.

Por supuesto, la Kombucha no está pasteurizada porque de lo contrario perdería una gran parte de sus beneficios. Los propios ácidos de la Kombucha sirven como conservantes naturales, por eso puede guardarse en un lugar frío al menos durante 6 meses sin perder sus propiedades. ¡Ojo! cuando un producto está pasteurizado no es obligatorio que aparezca en la etiqueta.

La Kombucha es un alimento vivo y, como prueba de su vitalidad, es normal que se formen posos parecidos a los de la sidra. Éstos, son totalmente inocuos (consisten en acumulaciones de levadura y las propias ramificaciones del hongo de la Kombucha) y pueden eliminarse con un colador no metálico.





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